Determinar si es necesario o no cambiar el fluido hidráulico de un sistema hidráulico es una de las principales consideraciones para el mantenimiento regular, ya que afecta significativamente tanto al rendimiento, la eficiencia y la vida útil del fluido como de cualquier equipo que lo alimente. Existen diferentes señales que se pueden utilizar o condiciones que se deben cumplir antes de realizar un cambio.
- Horas de funcionamiento: La mayoría de las empresas fabricantes ofrecen un programa recomendado para cambiar el fluido hidráulico en función de las “horas de funcionamiento”. Estas recomendaciones no son específicas, sino que dan una condición promedio en la que se debe realizar este cambio. Sin embargo, hay que tener en cuenta que las condiciones “promedio” pueden no describir adecuadamente un entorno operativo.
- Impurezas La contaminación por impurezas es una de las razones por las que el fluido hidráulico debe cambiarse con frecuencia. Puede provenir de suciedad, agua o incluso virutas de metal que se originan en los componentes interiores de estas máquinas. No obstante, dichos contaminantes causan un gran impacto en el rendimiento del fluido y en el desgaste de todas las piezas de los sistemas hidráulicos.
- Análisis de fluidos: La mejor manera de determinar si el fluido hidráulico sigue cumpliendo su función es realizarle un análisis de rutina. Este tipo de prueba le indica si hay sustancias extrañas presentes en el aceite, si se ha vuelto ácido con el tiempo o si ya no contiene aditivos antidesgaste. En caso de que el informe muestre que las propiedades químicas se han deteriorado o que algunos contaminantes han superado ciertos límites establecidos para ellos, entonces surge la necesidad de sustituirlo.
- Cambios de temperatura: Otro aspecto a tener en cuenta en relación con los problemas de degradación de los fluidos hidráulicos depende de los cambios de temperatura que se producen dentro de su rango de funcionamiento. Por ejemplo, las temperaturas altas provocan oxidación, mientras que las temperaturas bajas aumentan mucho la viscosidad, lo que dificulta que el fluido funcione de manera eficaz en las operaciones de la maquinaria. Estas variaciones afectan negativamente a las características de lubricación, por lo que es necesario sustituirlos.
- Alteraciones en el rendimiento del equipo: Eficiencia reducida, operaciones más lentas y sobrecalentamiento son algunas de las cosas inusuales que notará cuando su máquina comience a comportarse mal; síntomas que indican la necesidad de un cambio de líquido hidráulico.
- Inspección regular: Las comprobaciones físicas del líquido también pueden indicar que es hora de cambiarlo. Si se ve turbio o cambia de color, puede significar que ha habido contaminación o degradación.
- Recomendaciones del fabricante: Consulte siempre las pautas del fabricante del equipo en relación con los intervalos de cambio de fluido. Estas recomendaciones tienen en cuenta las complejidades del diseño de cada maquinaria en particular y, por lo tanto, brindan el asesoramiento de mantenimiento más preciso.
- Mantenimiento preventivo: Incluso cuando no se evidencia un problema inmediato, a veces es necesario cambiar el fluido como medida de precaución. Esto es especialmente cierto en casos que involucran sistemas complejos; si dichos sistemas fallan, podrían resultar en un tiempo de inactividad significativo y/o problemas de seguridad.
- Historia: Para futuras referencias de las actividades necesarias que faciliten el buen funcionamiento, es necesario registrar los cambios pasados realizados en los fluidos o condiciones relacionadas.
- Factores externos: Además, factores externos como operar en condiciones muy polvorientas o húmedas pueden afectar la frecuencia con la que se deben reemplazar los aceites hidráulicos.
En resumen, el momento de cambiar el aceite hidráulico depende de factores como las horas de funcionamiento, el análisis del fluido, el comportamiento del equipo y las especificaciones del fabricante. Si no se realiza en los plazos adecuados, se reducirá la eficiencia del rendimiento y aumentará el desgaste de los componentes, así como las fallas catastróficas del sistema. Por lo tanto, el cambio de aceite hidráulico debe planificarse bien de antemano para lograr un funcionamiento óptimo del sistema durante un largo período de uso.




