Las bombas de engranajes funcionan según el principio fundamental de desplazamiento positivo. Este tipo de bomba se utiliza para mover fluido capturando un volumen fijo mediante la acción mecánica de engranajes y luego forzando (desplazando) ese volumen atrapado hacia la tubería de descarga. Los componentes principales de una bomba de engranajes son sus dos engranajes: uno es el "engranaje impulsor", que está conectado al mecanismo de transmisión (como un motor), y el otro es el "engranaje impulsado", que gira mediante el engranaje impulsor. . Estos engranajes suelen estar hechos de materiales robustos como hierro fundido, bronce o incluso acero inoxidable, y encajan perfectamente dentro de una carcasa que forma la cámara de la bomba.
A medida que los engranajes giran en direcciones opuestas, crean una zona de presión descendente en el lado de succión, que atrae fluido hacia la bomba. El fluido fluye alrededor de los dientes de los engranajes y hacia los espacios entre los dientes y la carcasa de la bomba. A medida que los engranajes continúan girando, se vuelven a engranar o “engranan” en el centro o en el lado de “descarga” de la bomba. Esta acción atrapa bolsas de líquido entre los dientes del engranaje y la carcasa exterior.
Los dientes del engranaje entrelazados fuerzan al fluido a salir de la cámara de la bomba y hacia el tubo de descarga a medida que continúan girando. La cantidad de fluido que se mueve es directamente proporcional a la velocidad a la que giran los engranajes y al tamaño de los engranajes. La eficiencia y el caudal de la bomba están determinados por qué tan bien están hechos los engranajes, su tolerancia y qué tan bien encajan dentro de la carcasa de la bomba. Cualquier "deslizamiento" o flujo hacia atrás de fluido entre los dientes engranados puede reducir la eficiencia de la bomba, aunque suele ser inevitable cierta cantidad de deslizamiento.
Las bombas de engranajes son populares porque son fáciles de operar, fáciles de mantener y muy versátiles. Pueden manejar una amplia gama de viscosidades y tipos de fluidos, incluidos aceites, productos químicos e incluso algunos fluidos cargados de sólidos. Sin embargo, no son adecuados para manejar fluidos con altos niveles de abrasivos o para aplicaciones que requieren presiones extremadamente altas, principalmente porque los engranajes y la carcasa de la bomba pueden desgastarse en tales condiciones.
Otro punto digno de mención es que las bombas de engranajes generalmente son autocebantes, lo que significa que pueden crear suficiente succión para aspirar fluido hacia la bomba sin necesidad de cebado manual. Esta es una característica ventajosa para diversas aplicaciones industriales donde la transferencia de fluidos consistente y confiable es esencial.
En resumen, el funcionamiento de las bombas de engranajes gira en torno al principio de desplazamiento positivo, empleando engranajes entrelazados para aspirar y expulsar fluido. Su simplicidad, confiabilidad y versatilidad los hacen adecuados para una amplia gama de aplicaciones, desde sistemas hidráulicos hasta transferencia de aceite, procesamiento químico y más. Sin embargo, el tipo de fluido que se bombea, su viscosidad y otros requisitos de aplicación específicos a menudo dictarán la elección de los materiales y los detalles de diseño de la bomba.




