Las bombas de engranajes rotativos están diseñadas según el concepto de desplazamiento positivo, una característica que las hace adecuadas para manipular diversos tipos de fluidos, como disolventes de baja viscosidad o sustancias de alta viscosidad como aceites y jarabes. Básicamente, están formadas por dos engranajes que se engranan entre sí en una carcasa, por lo que son conocidas por ser sencillas, fiables y proporcionar un flujo ininterrumpido.
Así es como funciona: una bomba de engranajes rotativa
- Fase de entrada: La primera etapa comienza con el desacoplamiento de los engranajes entre sí en el lado de entrada para crear un vacío. Este vacío genera una zona de baja presión que permite que la presión atmosférica fuerce el fluido hacia el interior de las cavidades en expansión formadas entre los dientes del engranaje y la carcasa.
- Fase de transporte: Durante su movimiento continuo, los fluidos quedan atrapados al llenar las cavidades creadas por los dientes. El fluido transportado de esta manera mantiene su capacidad volumétrica durante el movimiento de un extremo (entrada) al otro (salida). El movimiento deslizante hacia atrás o hacia adelante es limitado, lo que garantiza que los procesos de bombeo se realicen de manera más eficiente.
- Fase de descarga: Cuando los engranajes se vuelven a enclavar, debido a la disminución de los volúmenes de estas cavidades, se comprime el fluido y lo empuja a través de la tubería de descarga bajo presión. Este proceso produce una acción de bombeo, manteniendo así un caudal constante. La naturaleza reciprocante de los engranajes giratorios permite el escape del fluido después de cada rotación, lo que proporciona un suministro uniforme.
- Mantenimiento de presión: Los espacios precisos entre los engranajes, así como la interacción entre la carcasa y los engranajes en la salida, ayudan a mantener valores estables de la bomba. Esto hace que las bombas de engranajes rotativos sean útiles en aplicaciones que requieren un suministro continuo de líquido bajo presiones reguladas.
Una de las principales ventajas de las bombas de engranajes rotativos es que pueden cebarse por sí solas sin ayuda externa. Al crear vacío en este punto, implica que los fluidos se extraerán sin que alguien los dirija manualmente hacia el sistema de la máquina. En varios casos en los que hay arranques y paradas frecuentes, esta tecnología resulta muy eficaz.
Sin embargo, debe tenerse en cuenta que los niveles de viscosidad de un líquido, los factores de holgura de los engranajes y la velocidad de revolución pueden afectar la eficiencia de una bomba de engranajes rotativa. En este caso, es necesario comprender que el desgaste de los dientes o la carcasa de los engranajes da como resultado un rendimiento deficiente con el tiempo.
En resumen, las bombas de engranajes rotativos son dispositivos flexibles, confiables y efectivos para la transferencia de fluidos. Funcionan según el principio de desplazamiento positivo, por lo que incorporan dos engranajes entrelazados que giran dentro de una carcasa que toma el fluido, lo mueve y finalmente lo libera bajo presión; por lo tanto, pueden usarse en muchos campos.




